sábado, 13 de junio de 2015

OFRENDA A LA TORMENTA, Dolores REDONDO

OFRENDA A LA TORMENTA, Dolores REDONDO


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             La escritora donostiarra Dolores Redondo completa con su novela Ofrenda a la Tormenta (Editorial Destino-Planeta, Barcelona, 2014, págs. 546) su trilogía sobre los asesinatos del Baztán (El guardián invisible y Legado en los huesos)

              Así, su protagonista, la inspectora Amaia Salazar, resuelve las misteriosas muertes de bebés acaecidas no sólo en esa región navarra sino también en Gipuzkoa con lo que la deixis espacial abarca un ámbito más amplio que en las novelas precedentes, y la deixis temporal se remonta a varias décadas anteriores, incluso más allá del nacimiento de la protagonista.

Esta heroína justa e implacable, junto con su equipo (en el que también hay bajas, riesgo asumido en esa profesión) conduce al lector a través de una intrigante maraña de datos y eventos donde religiones y sus prácticas, creencias, ritos, ciencia y cultura se aúnan para conformar la trama argumental centrándose en otro ser mitológico, esta vez negativo, de la mitología vasca: Inguma quien, como todo en la naturaleza, tiene su contrapartida en el Basajaun: protector de la naturaleza.

                            El sencillo estilo narrativo, la mezcla de breves diálogos y descripciones pertinentes, el léxico básico así como la sintaxis empleada imprimen un ritmo rápido al texto (salvo en digresión puntual) y, semejante a las grandes sinfonías de Beethoven o a las óperas clásicas e incluso a la tragedia griega, la resolución del conflicto , y fin del relato, es apoteósica, de gran intensidad dramática la cual desemboca en la calma que viene después de la tempestad, de la tormenta, según reza el saber popular.

                         Resumiendo, es una novela de intriga, conclusión de una trilogía en la que el lector tiene una visión general y somera de la más básica mitología "euskaldun" (vasca), de sus costumbres por un lado y por otro de la psique humana y sus inquietantes desviaciones, de su influencia en el curso de la historia de un pueblo, en unas personas a primera vista como nosotros, los lectores.

                                                                    Mª Cruz Fernández 


miércoles, 3 de junio de 2015

PÁJAROS CIEGOS, Úrsula POZNANSKI




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PÁJAROS CIEGOS, Úrsula POZNANSKI

                 La novela policíaca Pájaros Ciegos (Editorial Esfera de los libros, 2014, págs. 468) de la escritora suiza Úrsula Poznanski combina elementos tan dispares como la guerra, concretamente la confrontación bélica de los Balcanes, con la poesía - tal vez evocando el arte de la guerra de Sun Tzu- y los cohesiona mediante la red social facebook en su obra.

               Así, los protagonistas son una pareja policial: Beatrice Kaspary y Florin Wenninger quienes, al margen de sus respectivos fracasos sentimentales, trabajan juntos y de manera enconada para resolver una serie de asesinatos, aparentes suicidios, de miembros de un grupo de poesía "La Poesie Vivre".

A medida que avanza la trama, el ritmo se incrementa vertiginosamente hasta que llega al clímax con la conclusión de la línea argumental de la narración .

                              En lo referente al aspecto técnico, se aprecian diversos recursos: desde el narrador-testigo hasta someros diálogos pasando por breves pinceladas descriptivas; todo ello condicionado al desarrollo de la acción. Además, se apoya en un léxico sencillo y una sintaxis básica para atraer al lector.

                      La deixis espacial es fija: Salzburgo, aunque la temporal alterna el presente y el pasado de ciertos personajes con breves referencias históricas a la realidad europea más reciente para aclarar el origen de esta narración y para justificar los distintos hechos del relato.

                      Como es habitual en este género literario, la novela concluye con la resolución del conflicto inicial y, tal vez, la reflexión del lector sobre la dicotomía acción/reacción.


                                                           Mª Cruz Fernández


miércoles, 13 de mayo de 2015

MUCHACHAS, Katherine PANCOL

MUCHACHAS, Katherine PANCOL

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            La primera entrega de la trilogía Muchachas (Editorial Esfera de los libros, 2014, págs. 407) de la escritora francesa Katherine Pancol relata fragmentos vitales de tres mujeres.

           Comienza con la tormentosa relación que viven en Nueva York Hortense, hija de Joséphine Cortés, y Gary, hijo de Shirley- amiga de la anterior. Éstos nos muestran los altibajos emocionales de los jóvenes, sus miedos, sus inseguridades, sus complicadas inserciones en el mundo laboral.

           Sigue con su madre, la escritora y erudita medieval Joséphine Cortés, dividida entre su amor (ya que, por fin,  descubre la esencia del amor) con el abogado Philippe y su hija adolescente Zoe. Esta dicotomía le lleva a vivir entre Londres como amante y en París como madre.
Sin embargo, la mayoría de la obra se centra en Stella, Ray Valentí y Léonie, una familia desestructurada que vive en Saint-Chaland, Francia.

                              La vida de estos personajes está llena de odio, violencia y humillación los cuales le sirven a la autora para tratar temas de denuncia social como el maltrato infantil, la humillación social, el escarnio popular, el abuso de poder, el soborno y la corrupción en todos los estamentos sociales, la "ley del silencio"... creando desasosiego en el lector al reflexionar sobre los mismos.

                    Escrito en primera persona con el punto de vista de un narrador omnisciente, fomenta el desarrollo de la acción mediante un léxico sencillo, una sintaxis asequible, adjetivación precisa en la que la narración predomina pero sin menospreciar las escuetas descripciones y los diálogos.

                          En esta última historia, a diferencia de las anteriores, da saltos en el tiempo desgranando, poco a poco, la información al lector quien busca respuestas en la lectura, mientras elucubra la continuación del relato.

                         Los personajes responden a un patrón previsto constituyendo los pilares sobre los que se arma la trama, aunque su final inconcluso conlleva la continuación de las pesquisas en la entrega siguiente.

                                                               Mª Cruz Fernándex      

miércoles, 6 de mayo de 2015

LA INSÓLITA AMARGURA DEL PASTEL DE LIMÓN, Aimée BENDER

LA INSÓLITA AMARGURA DEL PASTEL DE LIMÓN, Aimée BENDER

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         La escritora estadounidense Aimée Bender presenta una novela peculiar en  La insólita amargura del pastel de limón (Editorial Lumen, 2011, págs. 316)

     Así, al igual que en la literatura fantástica, la protagonista, Lane, posee un don, una peculiaridad que la distingue de los demás y por el cual conoce el estado anímico de la persona que ha preparado el alimento que ingiere. Pero, a diferencia de los personajes de este género, ella no lo desea.

      El crucial y nefasto descubrimiento se produce en una etapa complicada del ser humano: a los nueve años, coincidiendo con el paso de la infancia a la adolescencia y previa a la de adulto. Esto le sirve a la autora para tratar múltiples temas: aspectos negativos de los adultos,  frustraciones causadas por esta sociedad, el disimulo, las relaciones familiares, incluso las de familias desestructuradas, la influencia genética, los desórdenes alimenticios... Todos ellos conocidos en nuestra sociedad.

                                 Sin embargo, otro personaje relevante en la trama es Joseph, hermano de la primera, quien, emulando al famoso personaje de la Metamorfosis de Kafka (Gregor Samsa) se transforma causando, al igual que el anterior, desasosiego en el lector. 

                                  Escrito en primera persona tal y como caracteriza a la novela actual, muestra elementos surrealistas, pero  a la vez cercanos, que abocan a pensar en el dicho popular " lo que no mata, engorda". Y favorecido por la deixis espacial que ofrece: California, familia acomodada, cerca de Hollywood.

                                     La narración se complementa con  descripciones visuales debido a una adjetivación precisa y abundante que diseñan la escena que quiere expresar como si de una secuencia cinematográfica se tratara. 

                             En resumen, una novela contemporánea surrealista con los ingredientes que atraen al público: un argumento curioso, conflicto e intriga, léxico sencillo y preciso, narración cercana (primera persona) y una estructura lineal que ayuda a situar la trama en el espacio y el tiempo.

                                                      Mª Cruz Fernández

INFIERNO, Dan Brown

INFIERNO, Dan Brown

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         El escritor italo-renacentista Dante y su obra La Divina Comedia sirven de base al escritor norteamericano Dan Brown para la trama argumental de su novela Infierno (Editorial Planeta, 2013, págis. 633)

        Con un léxico adecuado y estructuras sintácticas asequibles, esta novela pseudo-religiosa tiene como protagonista a Robert Langdom, profesor de Harvard, experto en simbología y erudito de la obra de Dante así como del arte e historia de ese periodo. Sus vastos conocimientos serán de inestimable ayuda en un azaroso periplo cuyo objetivo es la supervivencia de la raza humana.

         Así, el paralelismo con la obra de Dante es notable: Virgilio guía a Dante  del mismo modo que Langdon conduce al lector en su salvación espiritual o física cual catársis griega, pero con un final abierto para que el lector saque sus propias conclusiones sobre una amplia variedad de temas.

                         Además, la alternancia de personas léxicas facilita la ubicación del lector en la trama. El protagonista se expresa en primera persona (evidentemente es él quien nos relata sus trepidantes acciones y nos instruye con sus profusas referencias religiosas- culturales) y la tercera persona del narrador omnisciente engloba a los demás personajes cuyos sentimientos e intenciones más intimas son reveladas.

                     Técnicamente, se apoya en una tipología textual diversa: la narración unida a exhaustivas descripciones y salpicada de breves diálogos, todo ello aderezado con un léxico claro y un estilo vivaz, dinámico cuyo resultado conquista al lector, por muy variado que éste sea, debido a sus elementos divulgativos y variedad de temas.

               Si esto lo envolvemos en una deixis temporal simple pero significativa: Florencia, Venecia, Estambul...tenemos un producto apto para una gran variedad de lectores.

                                       Mª Cruz Fernández

lunes, 20 de abril de 2015

UN ACTO DE MALDAD, Elizabeth GEORGE

UN ACTO DE MALDAD, Elizabeth GEORGE


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                      La escritora norteamericana de novelas de intriga Elizabeth George escoge en su novela Un acto de maldad (Editorial Rocaeditorial, 2014, páginas. 687) una trama argumental básica con múltiples y variadas ramificaciones que abarcan aspectos tan dispares como las relaciones sociales interculturales, el abuso de autoridad, la autoestima, la perseverancia y el buen hacer, la efectividad, acciones ilegales...Con ello, la autora consigue atraer a un público diverso.

                      Escrito en tercera persona, el autor omnisciente nos describe acciones, personajes, lugares y, a la vez que desvela los pensamientos y sentimientos más íntimos de los personajes: la obstinada policía Bárbara Havers, el científico paquistaní Taumullah Ahar, su hija Hadyyah, la voluble inglesa Angelina Upmann o el aristocrático Lynley.

                                La deixis espacial y temporal son precisas; y la división de la novela mediante fecha emula un informe, un registro de acciones y hechos. En cada uno de estos supuestos informes hay una subdivisión acorde con el lugar en el que se desarrollan los acontecimientos: Londres, Pisa, Lucca, La Toscana, Estación Victoria en Londres...

                               Un acto de maldad es un epítome de nuestra sociedad actual en la cual se justifica o se disculpa hasta el acto más cruel como el asesinato de un ser humano simplemente porque nos molesta en nuestra simple y ególatra situación vital. 

                                Es cierto que, a veces, se puede percibir ciertos esteorotipos en esta obra como la supuesta ineptitud de la policia italiana en su trabajo o su caracter apasionado; la frialdad de la clase media acomodada británica en cuanto alguno de ellos no se conduce según su código ético-moral. Pero éstos, fácilmente detectados por el lector, facilitan la comprensión de la trama.

                                 Para concluir, se debe destacar la maestría de la escritora en el uso preciso y exacto del léxico así como en la estructura de su obra. En definitiva, conoce bien las herramientas de su oficio y las emplea de forma admirable.


                                                   Mª Cruz Fernández

EL JARDÍN A LA LUZ DE LA LUNA, Corina BOMANN

EL JARDÍN A LA LUZ DE LA LUNA, Corina BOMANN

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          La escritora alemana Corina Bomann nos invita a desentrañar el misterio de un peculiar violín que un día recibe Lily Kaiser, una anticuaria viuda, de un misterioso anciano en su novela El Jardín a la Luz de la Luna ( Editorial Maeva, 2014, páginas 418)

           Cual Sherlock Holmes femenino, Lily, ayudada por su peculiar Watson en la figura de su mejor amiga Helen, irá siguiendo las pistas y llegará a la resolución del mismo gracias a su específico hilo de Ariadna y Jasón.

             Con una prosa clara, sencilla en la que alternan las
descripciones precisas y los diálogos someros atrae al lector y le conduce en su periplo guiado por las aportaciones de un narrador omnisciente cuyo conocimiento de los personajes y de la trama argumental es absoluta.

                                              También la deixis espacial es variopinta: Londres, Alemania ( Berlin, Hamburgo), Sumatra (Mágek); pero la deixis temporal tampoco pasa desapercibida porque alterna el presente con el pasado de modo que el lector tiene una visión global del argumento de la obra. Así, mencionaremos que la novela presenta una estructura paralela al intercalar los episodios referentes al presente y por tanto a la alemana Lily con aquellos relativos a la indonesia Rose Galloway y su violín.

                                          Aunque los temas son diversos, el lector percibe la impotencia humana frente el omnipotente destino, a veces, cruel y que tan sabiamente el saber popular ha resumido en la expresión "lo que sea, sonará"

                                     
                                                  Mª Cruz Fernández