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sábado, 12 de septiembre de 2015

UN JUEGO PELIGROSO, Mari JUNGSTEDT

Un juego peligroso, Mari Jungstedt


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           La escritora sueca Mari Jungstedt en su novela policíaca Un juego peligroso (Editorial Maeva, Madrid, 2015, págs. 334) presenta un doble asesinato de personas implicadas en el mundo de la moda:  el fotógrafo Markus Sandberg y Robert Erk, el presidente de la agencia de moda "Life for fashion". En consecuencia, el juego de palabras es fácil: "life for die".

          También presenta una convincente denuncia social sobre este sector al cual se relaciona con situaciones atroces como la anorexia (representada por la adolescente Agnes), el estrupo y el abuso sexual (en la figura de Markus), la infidelidad y el abuso de poder (con Robert Erk), el coste sanitario (en Per Hermansson) y otras patías asociadas (en la figura de Katarina).

           A este elenco de personajes se aúnan los ya clásicos de esta autora y sus novelas: el inspector A. Knutas y su esposa Line, su compañera Karin Johansson y su hija Hanna dada en adopción. Con esta situación se denuncian los embarazos en adolescentes y la alta conflictividad social de Estocolmo (los más desfavorecidos tales como mujeres maltratadas, homosexuales perseguidos en sus países de origen por su inclinación sexual, indigentes, sufridores del tráfico de personas...)

           La deixis espacial y temporal es bien conocida por los seguidores de esta autora: la isla de Gibsy, Gotland, Suecia actual.

      Su vivo estilo está formado por descripciones y diálogos, por pensamientos y emociones expuestas gracias a una narradora omnisciente, alternando un sintaxis y vocabulario básico con tecnicismo del ámbito sanitario y del estilismo. Su estructura no se organiza entorno a capítulos sino en fragmentos de varias hojas cual cuartillas unidas para conformar un libro que facilita su lectura y atrapan el interés del lector. 

         Resumiendo, una novela que interesa al lector quien empatiza con unos personajes, rechaza a otros, reflexiona sobre diversos aspectos de la sociedad occidental mientas lee con avidez hasta el fin de esta trama argumental.

                                                      Mª Cruz Fernández

martes, 29 de julio de 2014

DOBLE SILENCIO, Mari JUNGSTEDT

DOBLE SILENCIO, Mari JUNGSTEDT

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                        En esta nueva novela negra Doble Silencio (Editorial Maeva, 2014) la escritora sueca Mari Jungstedt atrapa al lector tanto con su relato como con la organización del mismo emulando un desarrollo cinematográfico compuesto por múltiples y variadas escenas breves (a lo sumo, de dos o tres páginas cada una) las cuales presentan a los personajes del relato. Asimismo, sirve para rendir homenaje al célebre director de cine y compatriota Ingmar Bergman.

                     La deixis espacial ya es familiar a los seguidores de esta autora: la isla de Färo, Visby, la península de Gotland y la bella Estocolmo. Lo mismo sucede con el comisario Knutas, emblemático protagonista de las novelas de Jungstedt, quien se enfrenta a conflictos doblemente: profesionalmente junto a su compañera Karim y personalmente junto a su mujer. Sin embargo, no es el único personaje con esa dicotomía, el periodista Johan (otro habitual ) también  la padece, así como, su presencia en la obra.

                                              La amenidad de la novela se apoya en la arriba mencionada estructura , en un léxico claro y en una organización gramatical sencilla.

                                                     Aunque se puede vislumbrar la resolución del conflicto desde bien pronto, el relato subyuga gracias a una narración rápida, vivaz, que alterna pasajes narrativos con diálogos; a un léxico ajustado a la personalidad de los personajes y a pinceladas someras de los otros;  a la omniscencia de los pensamientos y sentimientos de los protagonistas. Además, las magistrales descripciones de situaciones y hechos veraces (hasta tal punto que la autora cree necesario la inclusión de una advertencia al respecto) son otros elementos con los que teje la trama dirigiendo al lector cual Teseo con el hilo de Ariadna por laberínticos caminos cuyo final, si bien previsible como en el mito, no es menos impactante.

                                                  En definitiva, el resultado es una novela de suspense de un ritmo trepidante.


                                              Mª Cruz Fernández