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martes, 25 de febrero de 2020

MI ÚLTIMO BAILE, Mary HIGGINS CLARK

MI ÚLTIMO BAILE, Mary HIGGINS CLARK

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         La novela de suspense El último baile (Plaza y Janés, Penguin House Grupo editorial, 2019, Barcelona, págs. 286) de la denominada reina del suspense y recientemente fallecida Mary Higgins Clark sigue las pautas características de este género: asesinato, intriga, personajes estereotipados, estructura capitular, acción in crescendo y climax final.

        Ubicado en un barrio residencial del estado de Nueva Jersey en Estados Unidos de América, la trama gira entorno a familias acomodadas, moradores de viviendas unifamiliares, con jóvenes adolescentes en el último curso de instituto y preparando su ingreso a prestigiosas universidades americanas como Princeton. En este paraje aparentemente idílico de Saddle River donde resuma bienestar económico, aficiones onerosas como el golf y ocio exclusivo subyace horrores tan execrables como el abuso de autoridad, el abuso sexual,  la exclusión de los discapacitados, los errores judiciales y clásicos tópicos literarios como el lorquiano "qué dirán" o el carácter igualitario de la muerte de Horacio ("Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regumque turres").

                Así, Kerry, una joven llena de vida y poseedora de una coyuntura económica-familiar-social inmejorable, es asesinada por ayudar a una amiga Valerie. Además, el lector reconoce los estereotipos estadounidenses, vistos en sus películas cinematográficas, en las familias Champan, Dowling o Gowley, en el entrenador de lacosse Scott Kimball o en la orientadora Aline.

                    Del mismo modo, el narrador omnisciente guía la lector a través de los distintos eventos y personajes quienes tienen su espacio en la obra gracias a los numerosos capítulos (algunos tan breves que comprenden una cara de página). Este factor, unido a la profusión en el uso de verbos y a los abundantes párrafos, imprime rapidez a la narración a la vez que estructuran el argumento de la obra. Y no podemos dejar de notar el recurso narrativo característico de los cuentos infantiles de la palabra recurrente: "muchachote" cuyo uso advierte al lector del momento crucial en el que se halla la trama narrativa.

                   Resumiendo, esta nueva entrega de la escritora norteamericana atrae la atención del lector debido a  los recursos característicos del género: asesinato, suspense, personajes atractivos, estructura de la obra, temas y léxico cercanos al lector y, sobre todo, al climax catalizador final.


                                                                           Mª Cruz Fernández

lunes, 10 de septiembre de 2018

NEGRO COMO EL MAR, Mary HIGGINS CLARK

NEGRO COMO EL MAR, Mary HIGGINS CLARK


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        La exitosa escritora norteamericana Mary Higgins Clark es la artífice de la novela de intriga Negro como el mar ( Editorial Plaza &Janes, Barcelona, 2018, 299) que desarrolla en un trasantlántico de lujo "Queen Charlotte" en su viaje inaugural desde Nueva York a Southampton.

       Evocando al afamado "Titanic", durante la travesía  una serie de incidentes y sucesos aciagos tejen una trama argumental la cual emula a la de otra gran dama del misterio: Agatha Christie.

     Gracias a un elenco de viajeros variopintos: la aristócrata anciana Lady Em, sus felones sirvientes: Roger Pearson y Brenda, una joven gemóloga sospechosa de fraude Celia o un reputado abogado Ted, crea una narración de una estructura clásica de 97 capítulos breves (dos o tres páginas a lo sumo) y un epílogo, prolija en verbos, sustantivos y oraciones cortas que imprimen ritmo al relato.

          En resumen, esta novela de intriga, tal  y como acostumbra esta autora, fomenta la lectura debido a su temática que atrapa la atención del lector y a sus capítulos cortos aptos para ser leídos en cualquier momento o rato sin por ello perder el hilo argumental

                                                                 M Cruz Fernández