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domingo, 14 de septiembre de 2025

LA ÚLTIMA PRINCESA, Alaitz LECEAGA

 LA ÚLTIMA PRINCESA, Alaitz LECEAGA


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       La última princesa (Editorial Planeta, 2025, Barcelona, páginas 380) es una novela policiaca de la escritora bilbaína Alaitz Leceaga cuyo relato se sitúa en Lemoiz (Lemoniz), enclave conocido por su central nuclear cuya construcción generó mucha controversia, y la plataforma prospectiva de gas "La Gaviota".

       En este paraje donde se entremezclan la tradición (el bosque, las leyendas...) y la modernidad (la central nuclear, las prospecciones) se producen una serie de asesinatos muy cruentos que emulan a rituales ancestrales (la princesa del yacimiento arqueológico de Urizar). 

      En estas circunstancias Nora Cortázar, jefe del departamento de Ciencias del Comportamiento de la Interpol, con síndrome de Aspergen, hija del famoso asesino de una banda terrorista: Balbea, asistente al funeral de su madre se enfrenta tanto a su pasado familiar como oscuros secretos actuales. Además, participan sus hermanos Oliver y Beñat; personas de su infancia: Emilio Peña, Irwing Westland y otros recientes: el arqueólogo Alexander Byrne, la cabo de la guardia civil Bermejo o Bas de Ochoa.

         Estructurada en 78 capítulos más un prólogo y epílogo y nota de autora, la obra refleja un estilo narrativo dialogado vivaz, plástico, visual, cuasi cinematográfico que atrapa al lector en la narración cada vez más absorto en su lectura. 

        También la variedad de temas atrae a un número diverso de lectores: leyendas, sobre todo basados en el depredador principal de Europa: el lobo tan frecuente en el imaginario popular, el tráfico de personas (mujeres), el terrorismo, el medio ambiente, el abuso policial, las enfermedades mentales entre otros.

        En resumen, siguiendo el estilo de sus novelas recedentes ( Hasta donde termina del mar, Las hijas de la tierra, El bosque sabe tu nombre), nos ofrece una novela de intriga de conclusión inesperada con elementos característicos del género y diversidad de temas y personajes que agradan a un amplio espectro de lectores.

                                                       Mª Cruz Fernández


martes, 21 de diciembre de 2021

HASTA DONDE TERMINA EL MAR , Alaitz LECEAGA

 HASTA DONDE TERMINA EL MAR , Alaitz LECEAGA


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           La novela Hasta donde termina el mar (Editoria Planeta, 2021, Barcelona, Permio de novela Fernando Lara, págs. 512) de la escritora vizcaína Alaitz Leceaga nos transporta a la costa vizcaína: Ea y sus alrededores (Natxitua, Faro de Santa Catalina) a principios del siglo XX. Tanto sus fehacientes descripciones geográficas como de costumbres, tradiciones, folklore, hábitos... sumergen al lector en ese ambiente captando toda su esencia y poniendo de manifiesto la exhaustiva labor de documentación de la escritora como, por ejemplo, en el pasaje de la caza de la última ballena en el mar Cantábrico.

           A diferencia de su novela anterior, Las hijas de la tierra, sita en el interior (La Rioja), la variedad de personajes es amplia evidenciando el carácter, a la vez, endogámico e inclusivo de los pueblos costeros. Así, se dividen en armadores y pescadores; en vizcaínos y foráneos : Anastasia Amara, regente del tanatorio local y procedente de la Isla de Man (Escocia); los Morgan: Silvestre, Dylan y Ulises, armadores e irlandeses; Katixa, Iriarte... También conviven tradiciones forasteras ( ritual fúnebre de vestimenta alba y lirios) con locales (romerías), y su protagonista, Ofelia Amara, conduce el relato construido con diálogos creíbles que reflejan la psique del interlocutor.

              La tensión argumental se inicia magistralmente con una única página, una pareja, ella vestida de novia y una escena cruenta e impactante. A partir de ahí, se suceden los capítulos con anotaciones temporales al inicio de los mismo; saltos en el tiempo y tensión argumental ascendente hasta la catarsis en la que el lector completa, al fin, el puzzle de la trama: en un pueblo costero, Ea, desde hace 25 años desaparecen sistemáticamente mujeres jóvenes independientes (Clara Iriarte, Nagore, Cora Amara...). Las jóvenes y sus familias viven con miedo paralizante y , a su vez, la economía local se ve amenazada por los avances tecnológicos en la industria pesquera.

             En resumen, al igual que en sus novelas precedentes: Las hijas de la tierra y El bosque sabe tu nombre, esta nos engancha y cuativa a la vez que trata un tema actual: tradición y feminicidio; el sacrificio de las mujeres - personas no sumisas- ante los intereses económicos - industria masculina-  con la falaz justificación de la tradición.

                                            
                                                     Mª Cruz Fernández

viernes, 5 de junio de 2020

LAS HIJAS DE LA TIERRA, Alaitz LECEAGA

LAS HIJAS DE LA TIERRA,  Alaitz LECEAGA


   
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     Las hijas de la tierra
( Ediciones B, 2019, Barcelona, págs. 568) de la escritora bilbaína Alaitz Leceaga se ubica en la región vitícola de La Rioja en un período histórico determinado: año 1889 y siguientes cuando la filoxera, un hongo, se extendió por los viñedos de la región de Burdeos, considerada como productora de un vino excelente, y obligó a los empresarios de la zona a buscar otras localizaciones para obtener caldos de calidad superior. Debido a esta plaga, La Rioja inició su fama de excelsos vinos, la cual ha ido creciendo a lo largo de los años hasta consolidarse en la actualidad, momento en el que los caldos de La Rioja acreditan fama mundial.

        Este hecho verídico le sirve a su autora para describirnos una sociedad machista, marcada por las desigualdades sociales extremas, caciquismo, violencia y abusos contra los más desfavorecidos: mujeres y niños. Y en este clima tenemos a la familia Veltrán-Belasco, antes una próspera familia vinícola, ahora arruinada y dirigida, como manda la costumbre, por el patriarca Cayo y su hijo ilegal Rafael. Las pelirrojas y zurdas mujeres de la familia nacen y viven con el estigma de "estar endemoniadas".

            Escrita en primera persona por la mayor de ellas: Gloria, relata la historia familiar en la que se aprecia una evolución psicológica de los personajes a medida que avanza la narración. También aprovecha para tratar diversos temas, aun hoy actuales, a través de los personajes: el lesbianismo de Teresa y la reeducación represora a la que es sometida, la sensibilidad musical y anímica de Verónica, el sufragismo de Denise, el savoir-faire del francés Vinicio, el caciquismo del alcalde Marcial y su esposa Jimena, la corrupción del notario, la actitud violenta y prepotente del frustrado Rafael, el desertor Miguel (crítico de la política colonial de la época), el ostracismo social de las librepensadoras como la vinatera Diana (paralelismo con la Diana cazadora de la mitología clásica).

           Además, la simbología ornitológica es significativa tal y como se indica en numerosas páginas del libro: el cuco de Rafael, las Veltrán - cuervo en alemán - Belasco- cuervo en euskara (lengua vasca), las urracas, nombre de la hacienda donde se sitúa la acción y apodo de las mujeres fundadoras de la dinastía. A esto hay que añadir la veleta de las tres Urracas y el viento del oeste lo cuales avisan al lector de un nuevo giro de los acontecimientos. Sin embargo, su  lectura  es favorecida por un estilo sencillo, abundantes sinónimos y verbos y diálogos veraces.

         Resumiendo, Las hijas de la tierra, al igual que la novela anterior de esta escritor: El bosque sabe tu nombre, es un relato de superación ante la adversidad donde prima la idea de que del dolor se sale; que toda persona  ( en este caso mujeres) tiene en su interior la fuerza necesaria para superarlo. Como dice el dicho: "lo que no te mata, te hace más fuerte"

                                                 
                                                            Mª Cruz Fernández

miércoles, 7 de noviembre de 2018

EL BOSQUE SABE TU NOMBRE, Alaitz LECEAGA

 EL BOSQUE SABE TU NOMBRE, Alaitz LECEAGA

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  El bosque sabe tu nombre (Penguin Random House Group Editorial, 2018, Barcelona, págs. 626) de la escritora bilbaina Alaitz Leceaga narra la vida de los marqueses Zuloaga y LLano de Basondo centrándose en Estrella, única gemela superviviente de un acto cruento por el cual su hermana Alma fue asesinada a los quince años por su padre, el todopoderoso Sr. marqués debido a una cuestión de honor.

  Siguiendo la tradición familiar, las mujeres son ninguneadas, maltratadas, vejadas y, finalmente, asesinadas, por ejemplo, la abuela mexicana Soledad cuyo marido, el abuelo Martín, la rapta siendo púber y la cual, tras una vida alejada de su tierra y familia, decide suicidarse como único medio para volver a ella.

         Estas mujeres, dotadas de una gran belleza, poseen dones singulares: la abuela Soledad domina la naturaleza al igual que su nieta Estrella y su hermanastra Catalina; Alma, sin embargo, contacta con difuntos y acompaña a la protagonista en su existencia europea. Otras féminas que sufren abusos son la amante oficial del marqués, Carmen, y su hija Catalina obligadas a vivir en el lóbrego sótano de la mansión.

          En el lado contrario se sitúan los hombres: ineptos, prepotentes, chulos, necios, ruines...: el marqués con poder absoluto sobre personas y objetos; el cura republicano Tomás, un oportunista, hijo de minero que utiliza a sus feligreses para sus propósitos y es el causante de la muerte Alma; Pedro, el patán marido maltratador de Catalina durante la Guerra Civil española, o el fatuo americano Mason. Pero el peor de todos ellos es el Capitán Villa, personaje siniestro de la Falange en la España franquista. Solo se salva de esta lista Liam Sinclair , un escocés hábil en el engaño cuya fidelidad por la protagonista le hace olvidad su propia seguiridad.

           La novela está estructurada en cuatro partes, es decir, en los cuatro elementos de la naturaleza: fuego, agua, viento y tierra, y, a su vez, en 24 capítulos con una deixis espacial variada: Basondo- Inglaterra. California- Madrid, y una deixis temporal amplia: felices años 20, industria petrolera, inicio del franquismo.

         Relatada en primera persona y con un símbolo evocador: un gran lobo, el lector percibe la historia familiar de la familia Zuloaga y LLanoy reconoce, además, otros hechos históricos, estereotipos, mitos...escrito en un estilo narrativo vivaz, rápido, descriptivo y sencillo.

                                      
                                                                                  Mª Cruz Fernández